Villa Angelita

villa angelita

Tenía a Villa Angelita por un restaurante para gente mayor, no uno cualquiera, lo que ellos llaman un sitio arreglado. No había ido nunca. Este año me ha sorprendido con una cuidada reforma, hecha con buen gusto, se ha convertido en un lugar agradable. Es más, es bonito. El suelo que imita los viejos hidráulicos es precioso, le digo a Lorena que busquemos uno parecido para nuestra habitación. La casa ha aumentado la altura del techo, hasta 5 o 6 metros y ha convertido el lugar en casi una ermita.

A pesar de llamarse villa es una casa en el pueblo, en la zona donde estaba la vieja estación de tren, que ahora es una oficina de la policía local.

Es una casita con patio, que es donde cenamos. Sí, tal vez, ya sea mayor, debo asumirlo, he venido a cenar. Desde luego, no hay grupos de veinteañeros. Los hombres llevan camisa de manga larga, por fuera para demostrar que son atrevidos, y bermudas, como dice la madre de Benito sólo debieran llevar pantalones cortos los niños. Lo de las bermudas este verano es una batalla perdida. Las mujeres sí van elegantes, ahora entiendo porque me gustan más ellas. Cenamos, el patio lleno de mesas y las mesas rellenas de sillas ocupadas. Que el sitio es agradable lo demuestran las animadas tertulias.

La carta no es larga, abundan tortillas y revueltos. Vamos pidiendo, vino y queso para empezar.

You may also like